C35 UN BESO ESCENA II
Derek podía sentir a su lobo aullando de felicidad ante la respuesta de su compañera. Él también estaba feliz, más que feliz.
Le rodeó el cuello con la mano derecha y le acercó la cara. Aún estaba meditando sobre la belleza de sus ojos, el verde del bosque, cuando ella le besó.
Le besó como él quería ser besado, como ninguna chica le había besado nunca, suave y húmedo y caliente y entrecortado
