C52 CAPÍTULO 51: Su presencia
ROMA
Roma se despertó de su sueño inducido por el alcohol con un gemido. Se le había dormido el brazo de tanto pasárselo por la cara toda la noche, así que se giró hacia un lado justo cuando la habitación se iluminaba con el amanecer. Los sirvientes asignados a sus aposentos se habían levantado y ya estaban en sus tareas; sus pisadas y el ajetreo mañanero lo despertaron de su sueño perezoso
