C89 CAPÍTULO 88 - Bajo mi vigilancia
El rey sonrió para sí al verla dormir. Su larga cabellera se esparcía por toda la almohada, con mechones libres cubriéndole la cara.
Parecía tan en paz. Roma no estaba seguro de haberla visto así en mucho tiempo. Se acercó a sus suaves mejillas y apartó el pelo para ver mejor sus espesas y exuberantes pestañas.
Podía sentarse a verla dormir durante horas y horas
