C12 Una provocación
ZERO ya no puede más. Necesita actuar. Empujó a la mujer de vuelta a la cama y se impuso sobre ella.
"Eres una verdadera tentación, cariño", dijo entre una sonrisa pícara.
Ella se mordió el labio. '¡Maldición!', se reprochó mentalmente al no poder distinguir su rostro con claridad. El alcohol lo embargaba, pero se negaba a perder la conciencia. Su tolerancia había aumentado; podía dominarlo
