C55 Impulso electrizante
ISLA
Por la tarde, después de comer, decidimos pasar un rato de ocio en su azotea. La vista desde sus azoteas era cautivadora, lo que me hizo echarme una siesta de unas dos horas. Cuando me desperté, casi contengo la respiración al ver la cara de Zero justo delante de la mía. Parece como si me estuviera mirando fijamente, tratando de memorizar cada ángulo de mi cara... bueno
