C31 El alfa que maldijo a su pareja
Al cabo de un par de meses, Nina dejó de saludarme cada día, sabiendo que no le respondería. Ahora, en el instituto, se había convertido en una solitaria. Era muy reservada en clase y se iba a la biblioteca en el recreo y a la hora de comer.
May me daba codazos y me fulminaba con la mirada si me pillaba mirando a Nina
