C44 CAPÍTULO 43 - Cabreado
I
El Rey Alfa Dantes también sonrió seductoramente a la Reina Erasma mientras le seguía el juego como si le gustara lo que ella quería que pasara. Incluso le acaricia la espalda. Dejó que le besara desde los labios hasta el pecho, hasta llegar a su virilidad. Sentada en el otro taburete, se inclinó tras bajarle la cremallera de los pantalones y le agarró la hombría con lujuria y excitación
