C18 Bendita penitencia 1
Amaia
Cuando te sientes arder incluso antes de quemarte, es que las llamas ya son tu hogar.
Así me sentía con el. Ardiendo. Completamente incendiada. Y sin ganas de apagar el fuego... Solo de avivarlo.
— ¡Desnúdate! — me dijo al oído, evitando tocarme pero obteniendo un efecto incluso más eléctrico que si lo hubiera hecho.
El era así. Fuego. Furia. Pasión
