C26 Somos nuestro futuro
Amaia
Cuando mis ojos se abrieron y luchando para evitar la luz, noté que eran las diez de la mañana, me giré en la cama buscando a mi salvaje y casi lloro cuando ví que no estaba.
Había caído muerta.
La noche anterior después de lo sucedido, habíamos follado desmesuradamente.
Doce posiciones distintas, con él dentro de mí, era tan exquisito como agotador
