C70 Duquesa Everon
La sensación de algo caliente en la mano despertó a Natalia. Aún era muy temprano, pero le resultaba incómodo sentir que algo se cernía sobre ella. Inmediatamente abrió los ojos y cogió su daga, cautelosa. Sin embargo, se quedó atónita al ver un enorme lobo en la cueva.
Su cabeza era dos veces mayor que la suya
