C6 CAPÍTULO 5
SABRINA SANTIAGO
Dolor...
Eso era lo único que podía sentir en este momento.
Las voces efusivas llenaban el ambiente, seguramente se regocijaban con el espectáculo que se había montado hace unas horas. Qué papelón, Sabrina. Mi madre me dijo una vez, cuando tenía seis años, que los malos ratos no son eternos, pero ahora mismo siento que esta noche no tiene fin
