C32 Confiar en la reina
Terminó de leer y miró a Xavier, que había hecho poco por salir de su estado de cabreo.
"Tu padre quiere visitar la Capital 3, y quiere que yo le acompañe". Hizo rodar la carta en su mano y volvió a estar como al principio, salvo por el sello roto.
"Sí, lo he leído", le dijo, con la voz aún alterada.
La cogió de la mano y, en silencio, subieron al carruaje, que los llevó a casa
