C48 Dolores del pasado
Xavier recordaba haber sido encadenado en el templo a los dieciséis años porque había hablado fuera de tono con su padre. Permaneció allí encadenado y sin comida ni agua durante muchos días, lo que desencadenó su primer cambio. Los guardias oyeron los ruidos, pero ninguno acudió en su ayuda, no hasta que apareció su lobo. Un lobo grande, negro y aterrador, con pelaje y ojos amarillos brillantes
