C24 CAPÍTULO 23
No hubo palabras entre nosotros mientras volvía a atarnos la tela alrededor de las muñecas. La tensión entre nosotros era densa y recé para que las mujeres nos llamaran.
No lo hicieron. No durante mucho tiempo y tuvimos que sentarnos juntos mientras actuábamos como si lo que había pasado hacía unos minutos no hubiera pasado. Unas cuantas veces, tuve la sensación de que quería decir algo
