C29 CAPÍTULO 28
Mis ojos se abrieron lentamente. Sentía el cuerpo deliciosamente dolorido. Quería dormir para siempre. Intenté darme la vuelta, pero los brazos que me sujetaban con fuerza me lo impidieron.
La había cagado. Los recuerdos de anoche se repitieron en mi cabeza. No sabía qué me había pasado ayer para que lo deseara de esa manera. Pero fuera lo que fuera, sabía una cosa. Lo deseaba. Lo deseaba tanto
