C127 Encontrar a Carol
Volvía a llover a cántaros, exactamente como había llovido aquel fatídico día en que Carol lo había abandonado hasta ahora. Sebastian estaba sentado en casa de su tía, sorbiendo una taza de café caliente e ignorando todo lo que ella decía en ese momento. Parecía una sombra de sí mismo, lo que no era de extrañar, teniendo en cuenta que la mayoría de las veces
