C27 Una horrible revelación
A la mañana siguiente, que era domingo, Carol se levantó tarde y, cuando bajó las escaleras, el señor James y Sebastian se disponían a desayunar. Se sorprendió al ver que Sebastian seguía por allí, teniendo en cuenta que normalmente, a esas horas, hacía tiempo que se habría marchado de casa, pero no mostró su sorpresa. Saludó a ambos hombres
