C44 Visitantes no deseados
Carol soltó un grito ahogado y su rostro adquirió un alarmante tono blanco ante la noticia. Se levantó inmediatamente, retorciéndose las manos preocupada, sin saber qué demonios hacer. ¿Sus padres estaban aquí? Aquello tenía que ser un desastre. Ni siquiera le habían avisado de que venían. Supo de inmediato que su madre era el cerebro de todo aquello. Carol se la imaginaba diciendo
