C54 Una sorpresa no tan desagradable
Victoria Daniels cortó la llamada con manos temblorosas y miró a sus captores, esperando por todos los cielos que lo hubiera hecho lo suficientemente bien como para que estuvieran satisfechos con su actuación. Estaba aterrorizada, más aterrorizada de lo que había estado nunca en su vida, pero hacía todo lo posible por parecer valiente, aunque no estaba segura de que funcionara
