C59 CAPÍTULO59
GRACIE
No salía de su habitación, pero me di cuenta de las frecuentes miradas que lanzaba en nuestra dirección desde la ventana del dormitorio. Así que le envié a Hazel, sabía que la escucharía.
Y lo hizo...
Salir a tomar el aire nos refrescaría un poco la mente a todos, por no mencionar que también haría feliz a Hazel.
Cuando volvimos ya estaba bastante oscuro
