C40 Capítulo 40
Oía ruidos de risas y me molestaba porque venían de Amanda, y también de Hames pero sobre todo me irritaba la risa de Amanda.
Bajé las escaleras y me acerqué a Hames. Fruncí el ceño ante la extrema cercanía de sus cuerpos.
"No es verdad". Hames sonrió. Sí, una hermosa sonrisa que tenía que admitir que me encantaba... me gustaba, la que podía hacer que el corazón de una persona... oh
