C22 Negocios o placer
Elena
Era sábado, hacía seis días que estaba aquí y seguía sin encontrar mi teléfono. No quería saber lo cabreado que estaba Sebastian conmigo a estas alturas. No era deliberado; espero que él lo supiera. ¿Por qué me preocupaba tanto lo que pensara de mí y de mis vacaciones? Probablemente ya tenía a otras mujeres en su cama.
Se me daba fatal recordar números y nunca había tenido que llamarle
