C31 La mañana siguiente
Elena
A la mañana siguiente me desperté en brazos de Sebastian y no pude evitar que la sonrisa se dibujara en mi rostro. Sebastian me abrazaba con fuerza contra su pecho, con la respiración tranquila y agitada. La noche anterior me había entregado a él por completo y sin juicios, y no me arrepentí ni un ápice
