C21 NEGOCIACIÓN.
MEREDITH:
Cuando Miles salió de la habitación, me desplomé sobre la cama, chillando contra el grueso colchón. Mi voz estaba amortiguada y sólo salían muchos de mis gritos. Estaba ansiosa, perpleja y aliviada. Fuera cual fuera el ángel que le hablara, le estaba agradecida. Ya se habían hecho cargo de la factura de mis hermanos
