C33 CAPÍTULO TREINTA Y TRES
PUNTO DE VISTA DEL AUTOR
Meria estaba triste, pero no por ello dejó de bailar.
En ese momento empezó a llegar más gente y a llenar las sillas vacías de alrededor, parece que todos salieron a avisar de la llegada de Meria.
Bailaba con pasión y eso es lo que a la gente le gusta de ella, aunque ser bailarina de striptease no es algo de lo que alardear, pero lo suyo era completamente diferente
