C30 VOLVIENDO A ENTRAR A HURTADILLAS
Salí de su casa y aparqué un par de manzanas más allá, en una calle lateral donde no reconocieran mi coche. Me senté en el coche, con el corazón acelerado, durante unos 20 minutos. Sabía que lo que planeaba era peligroso, pero no podía evitarlo.
Volví a la casa, me colé por la parte de atrás y me acerqué a la puerta lateral de la planta baja. Si estaba cerrada
