C49 Debilidad II
Los hombres se miran entre ellos y vuelven su atención a mí. Sus expresiones son frías, calculadoras, observadoras. A mí no me engañan, quieren hacerse los buenos, pero bajo el deseo de acabar con el crimen, ellos mismos cometen crímenes.
—Responda la pregunta.
Me siento tan impotente, tan inútil. No estoy amarrada, ni esposada, pero es casi lo mismo, pues no puedo ni moverme. Quiero gritar
