C51 En la cuerda floja II
—No sé —le respondo en voz muy baja—. Aún no me dicen nada.
No es que no me hayan dicho nada, es que no he preguntado porque sinceramente, no me importaba. Pero Elisa tiene razón: ¿Qué sigue después? Buena pregunta. La organización esa no se va a detener hasta que todos nosotros caigamos, pero Sandro me ha dejado en claro que no se va a dejar vencer
