C56 Tomar partido
¿Quién te hizo tanto daño para que tengas ese incontrolable deseo de dañar? Nadie, le respondo a la voz proveniente de la oscuridad, yo sola me hice daño. Entonces deberías dañarte a ti, no dañar a los demás. Bueno, vale, ha ganado la voz; sí me han hecho daño. Tengo los nombres y rostros de quienes me han hecho sufrir, frescos en mi memoria. ¿Entonces por qué te mientes? Quería decir que me odio
