C65 Lo que fui sin ti
La mirada de Mateo se clava en la mía. Sus ojos color ámbar son tan familiares que entre tanta frialdad es como una corriente tibia. Si rostro no refleja emoción alguna, él siempre ha tenido el talento de esconder muy bien sus sentimientos.
Me desestabilizo por un breve momento, debo admitir que por poco dejo caer una lágrima, pero él no es el único que sabe disfrazar las emociones
