C25 24
—Je ne regrette rien –susurró Samantha, y era verdad. Esta vez era verdad.
Raphael había buscado la letra de esa canción, y ahora la conocía, sabía lo que decía. Sonrió al recordar que ella la había dicho dormida la primera vez que hicieron el amor. Ahora sabía a qué se refería.
Samantha cerró sus ojos, sabiendo que se llevaría este instante a la eternidad
