C51 CAPÍTULO 51 No estoy de buen humor
El corazón de Amy latía tan fuerte que casi se ahoga. "¡Oh Dios! ¡Eres un secuestrador!" Amy sabia que tenia que hacer algo, cuando intento saltar sobre la mano del hombre para que soltara el control de la direccion, el hombre solo quito su mano del engranaje y cogio una pequeña botella y rocio el contenido en su cara.
Amy perdió el conocimiento enseguida
