C152 TRES MESES
Era el atardecer. La carretera estaba desierta, salvo por los arbustos verdes, los árboles y algunos almacenes que parecían haber estado abandonados durante más de dos décadas.
Por la carretera desierta caminaban cinco niños delgados y desnutridos, vestidos con ropas demacradas y desgarradas, con la suciedad pegada a la ropa, la cara y el cuerpo. Parecían no haberse bañado en varios días
