C28 Los hombres no son de fiar
"¡Quédate!" articuló Hayden, pero antes de que se diera cuenta los labios de Zenos cerraron los suyos, lo que hizo que sus ojos se abrieran de golpe.
"¿Estás seguro?" Zenos arqueó una ceja, con una sonrisa maliciosa dibujada en el rostro.
"¡Bribón! La cara de Hayden enrojeció inmediatamente ante las acciones de Zenos. "¡No!" Hayden resopló y quitó a Zenos de su agarre
