C41 EPÍLOGO
— ¿Estás bien? Puedo ir y estar contigo cariño.
Suspiré, observando aquella puerta que se encontraba enfrente.
¿Sería capaz hoy de entrar a esa habitación? ¿Hoy lo haría?
—Leonardo —escuché, reaccionando y prestando atención a lo que decía mi madre.
— ¿Si? —pregunté distante.
—Te preguntóba si podía ir a visitarte hoy.
—Voy a estar un poco ocupado, tal vez mañana —comenté

