C24 Capítulo 23: Lo que más le agrada
Su ronco susurro me hizo temblar las rodillas. Sus labios me acariciaban el lóbulo de la oreja. Cerré los ojos y jadeé suavemente cuando su mano buscó mi coño.
Me puse en pie de un salto y me agarré a su americana cuando sus dedos jugaban con mi clítoris haciendo que abriera las piernas y me ofreciera a él.
"Aún no he empezado, estáis todos mojados para mí, serafines..
