C58 ¡La quiero como a una loca!
EL PUNTO DE VISTA DE DANIEL
Decir que estaba agitado sería quedarse corto. Me hervía la ira, la irritación, la frustración y todas las emociones negativas que existen.
Enciendo la ducha y pongo la temperatura del agua al máximo para despejarme.
Recordar cómo Alexander había abrazado a Victoria fue suficiente para que me hirviera la sangre de rabia
