C22 CAPÍTULO 22 - DE LA OSCURIDAD
Mackenzie se quedó helada por aquella voz. Aún resonaba en su cabeza. Su textura cálida, su timbre masculino. Su acento seguro que sólo podía pertenecer a una persona. Y ella esperaba firmemente, que estuviera equivocada.
El proyector se apagó de repente, dejando la habitación a oscuras.
Su corazón se detuvo. En la fracción de segundo siguiente, las luces se encendieron
