C74 CAPÍTULO 74 - COMO UN HEDOR
Ella se puso rígida bajo su contacto, y fue indicio más que suficiente para que Chase supiera que no estaba bien.
Mackenzie levantó la cabeza y se giró bruscamente para mirarle. Lo encontró allí, sin la chaqueta azul del traje y con las mangas blancas remangadas hasta los codos. Sus labios brillaban de aceite, y ella podía ver que había comido más que suficiente
