C9 CAPÍTULO 9 - EN TU MENTE, EN TUS OJOS
Era una sensación totalmente nueva para ella.
Ni siquiera con su marido había sentido algo así.
La presión de su entrepierna contra su ardiente intimidad y el gemido lustroso que se le escapaba mientras jadeaba en su cuello, los músculos de sus brazos tensándose al tomarla con un ritmo vertiginoso.
"Ohh, sí," gimió ella, con la mente inundada por el sexo.
Normalmente, con su esposo
