C21 21. No es de tu incumbencia
Miércoles
—Hola tía ¿cómo está? —alcé una ceja al ver a Kat y Anne entrando como Pedro por su casa.
—Hola mis niñitas, no sabía que vendrían —mi madre besó sus mejillas y las abrazó.
—¡Ni yo! —grité.
—Vinimos a buscar a su hija para salir, claro, si usted le da permiso —reí al escuchar a Kat. Parecía una niña pidiéndole permiso a la mamá de su amiga para dejarla salir a jugar
