C40 40. Deja de tocarme
—Te ves terriblemente candente con mi polera —Jord me miró desde su cama y yo bufé. Caminé hacia allí y me acosté.
—Con todo me veo candente.
—¿Sabes que te pusiste muy sexy? —se giró hacia mí y yo reí—. Bueno, es obvio. Ahora estás más grande y en tu cuerpo eso se nota.
Le di un golpe en su hombro y negué. Me acomodé más en la cama y suspiré mientras miraba al techo
