C250 La carrera
Se apartó de la cámara para revelar una habitación, y en medio de esa maldita habitación, estaba Leilani... atada a una puta silla. Mi corazón palpitó de rabia y furia al ver a Kygo, mi viejo rival de cuando yo aún era un corredor clandestino ilegal, encorvado sobre el cuerpo de Leilani, apretándole una pistola en el escote con una sonrisa enfermiza en su maldita cara
