C51 Celos
Leilani
Me senté lentamente en la mullida cama y miré hacia el lado de Neil. No estaba allí. Anoche, después de salir del cine en casa, había vuelto a la habitación para ver a Neil despierto. Casi me da un paro cardíaco porque si hubiera salido de la habitación para venir a buscarme, Cristo, podría habernos descubierto a Adonis y a mí follando en aquella habitación sombría
