C63 Nadie puede
"Bienvenido a La Gomera, Su Gracia. Le estábamos esperando".
La melodía y la armonía de las suaves voces la hicieron salir de sus pensamientos. Cuando miró a las chicas que estaban delante de Lancelot, volvió a quedarse boquiabierta.
Estaban unos centímetros por debajo de ella, y sonreían con hermosas dentaduras. La primera dama de delante llevaba un vestido morado camisero
