C54 Doy placer a mi coño con mis manos
Sentada en mi silla gris mirándome al espejo, estoy sola, pero no en mis pensamientos. Dejo que mis manos acaricien mi piel y despierten mi anhelo como lo haría él, mis dedos recorren mi cuerpo, mi mente despierta todos mis sentidos y anhelo volver a sentir ese placer. No pienso en otra cosa mientras mi clítoris empieza a latir y a doler, una sensación que se combina con mis labios
