C57 EPÍLOGO
5 AÑOS DESPUÉS
Me despierto con pequeñas manos tocando mi cara. Cuando abro los ojos, encuentro miradas con ojos iguales a los míos.
—Despierta, mami, despierta, mami—dice Caleb, abofeteándome la cara con sus pequeños dedos. Siento sus pequeñas rodillas presionando mi estómago. Debe estar encima de mí. Caleb es la versión masculina de mí. Tiene el mismo cabello rubio y ojos azules

