C5 Capitulo 4
El día de su partida estaba próximo, y ya nos estaba consumiendo el sentimiento de extrañarnos, de separarnos, se sentía como perdernos el uno al otro. Sobraba decir tantas cosas cuando solo importaba estar juntos físicamente. Las palabras serian el único contacto hasta que volviéramos a vernos, así que solo nos dedicábamos a estar abrazados, llenarnos de caricias y besos, sin decir una palabra. Hacer el amor era tocar el cielo con las manos, y sabia que ese cielo seria inalcanzable el día que se marchara.
Fuimos todos a despedir a la familia Travis, John su padre, sospechaba algo, pero no decía nada de aquella relación, y al contrario de Dorothy, estaba feliz con Milena. Emma y Kevin fueron los que mas distrajeron a Dorothy, pudiendo así, aprovechar a darle un beso de despedida, aunque quise que fuera como un "Hasta luego"... No pude evitar transmitirle el amargo dolor de la separación.
-Los meses volaran. Estaremos en contacto a diario. Estudia duro y no olvides que tienes una novia que estará desesperada por volver a verte.- Dijo casi en un susurro con sus manos en mi rostro.
-Te prometo estudiar, llamarte seguido, extrañarte y esperarte. Tu tampoco olvides que tienes un novio a quien le has robado el corazón.- Dije con mi frente apoyada en la suya y no hubo respuesta solo una apasionado beso con sabor a soledad, a tristeza.
Habían programado volver en tres meses, para estar en el nacimiento de la hija de Emma y Kevin. Así que si tenia suerte también podría convencerlos para que vinieran el día de nuestra graduación, ya que Dorothy no tenia intenciones de venir nuevamente.
Todo lo que comienza, el final parece lejano. Y cuando el final esta cerca, es como si el tiempo hubiese pasado rápido. Constantemente nos enviábamos mensajes con Charly, nos hablábamos en videoconferencias o nos enviábamos fotos. La tecnología hizo que la distancia fuera menos dolorosa, pero aun así, la extrañaba, la necesitaba cerca.
Estábamos a una semana de graduarnos, pero Emma tenia fecha de parto para mediados de Enero, lo cual dejaba claro que Charlotte y su padre vendrían a Argentina después de año nuevo. El ultimo día en la universidad, había sido mas que nada como un ultimo encuentro con todos los compañeros y profesores. Al final del día iríamos a cenar y nos volveríamos a ver en la graduación. Emma ya no podía con su enorme vientre, pero de todas maneras quiso estar allí la ultima clase. Milena llevaba increíblemente unos milagrosos dos meses con Gerard y la relación iba cada vez mejor.
-Anoche plante bandera.- Dijo Milena con una enorme sonrisa, ni Emma ni yo respondimos, porque no sabíamos que diablos hablaba.-Deje mi cepillo de dientes, mi ropa y a Dolar en el hotel. Así que oficialmente, marque territorio.- Soltó llena de entusiasmo y ambos comenzamos a reír.
Si bien Gerard tenia una linda casa en el centro, por motivos obvios termino viviendo en el hotel. THE PALACE, era un lugar enorme y elegante, requería constantemente su presencia, motivo por el cual termino viviendo en una habitación privada que no solo contaba con un dormitorio y un baño, sino con un enorme guardarropas, una sala de estar, un elegante comedor y otro baño. Realmente era increíble que hubiera una casa dentro de un mismo hotel. Y allí se había instalado mi amiga.
-Vaya vaya, te habías tardado amiga. Creíamos que marcarías territorio desde un principio.- Respondió Emma.
-El territorio estaba marcado desde hace rato, solo faltaba plantar bandera.- Dijo Milena, tan decidida y segura como nunca.- Aquí viene otra a plantar bandera yanqui.- Soltó mirando hacia unos metros a la derecha.
Creo que mi mundo se detuvo totalmente, olvide respirar mientras mi corazón latía desbocado. Podría haber llorado de emoción e importarme un comino lo que pensaran de mi, porque mi novia estaba recargada sobre un árbol a pocos metros. Era casi imposible, pero totalmente real. Sentí un empujón en mi espalda, lo cual encendía las articulaciones en mi cuerpo para moverme y correr hacia ella.
Fue el abrazo mas eterno y cargado de tantos sentimientos que haya dado en mi vida, sonreía como un idiota cerrando mis ojos y aspirando su aroma. La había extrañado, había sufrido, pero eso había terminado.
-Me has hecho mucha falta, te extrañe mucho. Ahora es que me doy cuenta lo mucho que te amo Alan.- Dijo Charly con ese raro acento yanqui que tanto me encantaba y que tanto había extrañado.
Fue el verano mas hermoso e inolvidable. El encuentro mas largo que tuvimos en toda la relación. Estuvo a mi lado el día de mi graduación y me sentía feliz, al ver que Charly llamaba la atención de todos, y saber que era solo mía. Mi familia la adoraba, con mi hermana se habían hecho muy buenas amigas a tal punto de burlarse de mi cuando le contaban alguna vergonzosa anécdota. Pasamos juntos navidad y año nuevo y el dieciséis de Enero nació Vall, la hija de Emma y Kevin. Lo cual dejaba claro que en algunos días volverían a Estados Unidos.
El tiempo que estuvimos juntos nos sirvió para conocernos mas. Sabia cosas como, que no le gustan los perfumes fuertes, que es la única anormal en la familia, ya que no le gusta el chocolate. Que le gusta cantar, aunque lo haga horrorosamente. Nos divertíamos con comentarios sin sentidos, bromeábamos todo el tiempo, no discutíamos por nada y eso a veces daba miedo. Pero al saber la fecha y hora de su partida, cada minuto que pasaba era una tortura. La tristeza y melancolía se adueñaba de ambos, sin dejarnos disfrutar con una sonrisa los últimos momento. Aunque sabia que con suerte, ese mismo año volverían para el casamiento de Milena y Gerard, no era suficiente para estar del todo tranquilo.
Habia cambiado mi mundo por completo de manera drástica, había llegado de la nada y ahora lo era todo para mi. Jamas imagine que estar con ella iba a ser todo lo que deseaba y saber que nuevamente estaríamos lejos el uno del otro me destrozaba. Me consumía el temor de que dejara de quererme, que conociera algún chico que llamara su atención. Como podría evitarlo? Ella temía dejar todo por venir a vivir a Argentina, del mismo modo que yo temía dejar todo para irme a vivir a Estados Unidos. Era todo tan complicado, y a veces deseaba tener el valor que tuvieron Kevin, Gerard, Alex y Priss. Quienes habían dejado toda una vida, familia y amigos, solo para venir y establecerse aquí.