C29 Capítulo 29
El olor de Wrenbrook era único, como el propio castillo, y mientras Eli se abría paso a través de las imponentes puertas de metal del lado oeste del castillo, el olor lo inundó, desencadenando un torrente de recuerdos. Le parecía extraño que el moho, el olor de la piedra, la madera tallada y el sudor de miles de cuerpos pudieran mezclarse para crear una experiencia tan distintiva y envolvente
