C50 Capítulo 50
La multitud bullía de gritos y risas, un pulso estridente que parecía llenar el espacio frente al castillo de una vibración festiva, y no cabía duda de que los que se habían reunido aquella madrugada habían venido por una razón, y sólo por una: querían ver el derramamiento de sangre.
Kit estaba de pie junto a su madre en el estrado
